jueves, enero 22, 2026

NADIE AYUDA MÁS AL PUEBLO QUE EL PUEBLO MISMO

EL PRESIDENTE EN ejercicio, Gabriel Boric, comunica la estrategia del Estado
para enfrentar la emergencia en un punto de prensa dentro de una casa destruida por
el fuego en Lirquén. A la derecha de la foto, un sorprendido presidente electo, José
Antonio Kast, recibe del alcalde Vera el «pliego de prioridades» para reconstruir Penco

Nunca en el largo pasado de Penco, que se remonta a 476 años, tantos hechos históricos se sucedieron en sólo cuatro días. Un incendio forestal devastador y fulminante, sin paralelo en la memoria colectiva, cobró las vidas de 21 habitantes, causó daños todavía no evaluados del todo y provocó tanto miedo y desolación. Tampoco en la historia pencona dos Presidentes de la República, uno en ejercicio, Gabriel Boric, y el otro electo, José Antonio Kast, visitaron la zona de desastre con una diferencia de horas este martes 21 de enero de 2026, cuatro días después que se desató la tragedia. El primero, Boric acudió para informar en terreno del despliegue de ayuda que realizaba el Estado con el fin de mitigar en parte el dolor. Y el segundo, Kast concurrió para ser testigo del impacto de los daños. 
    Sin embargo, justo es reconocer que en materia de ayuda urgente nadie le ganó en oportunidad a la comunidad nacional y local. Digno de aplauso. Con excepción de bomberos, personal de salud y carabineros, el resto del sistema institucional de socorro se movió con pereza. Hasta la televisión despertó tarde frente a la monstruosidad del siniestro. 
    Durante su visita a la zona devastada Kast apoyó la idea de actuar pronto para reconstruir las zonas afectadas de Penco, sin entrar en detalles dado que aún no asume. [Kast obtuvo en Penco el 54,48% de los votos en la elección presidencial]. El presidente electo se sorprendió cuando el alcalde, ante los medios de comunicación le extendió una carpeta roja ‒«con mucho respeto», le dijo‒, que contenía una suerte de plan de reconstrucción de Penco, elaborado por vecinos y el municipio  para la consideración del nuevo gobierno. Veremos qué pasará con ese documento, si será tomado en cuenta.
INSTANTE EN QUE VERA le entrega las peticiones a Kast.

Sin embargo, como hemos dicho, la ayuda más eficaz y más oportuna fue la que inició la comunidad espontáneamente, solidaria ante el dolor ajeno. Llegaron botellas de agua, sandwiches, ropa de vestir, zapatos, ropa de cama, colchones, alimentos para mascotas, etc. Nadie ayuda más al pueblo que el pueblo mismo. En todo Chile la gente preguntaba dónde hay que prestar alguna ayuda, dónde depositar algún dinero... La iniciativa transversal fruto de años de experiencia de emergencias naturales o de cualquier tipo movilizó a millones de personas en todo el país. La rapidez y la solidaridad del pueblo es una verdad que no admite discusión. Mientras que el resto de las instituciones formales diseñadas para responder se mueven con la pesadez de un transatlántico. Y qué decir de las empresas... nada, nada.
   En esta etapa de la crisis llega el momento de armarse de paciencia para esperar, de tratar de superar el dolor que es íntimo, de atesorar en la memoria los recuerdos personales que se llevó el fuego y de actuar según las expectativas. Llega también el momento de la investigación seria para determinar las causas de esta tragedia que permanecerá en la historia de Penco como una mancha y llevar a la justicia a los culpables si se determina que los hubo. 
   Pero, por sobre todo, es la hora de que pencones y lirqueninos permanezcan unidos, como lo han hecho hasta hoy, y que por ningún motivo pierdan la esperanza. 
 

domingo, enero 18, 2026

EL INFIERNO SE DESATÓ CONTRA LIRQUÉN Y PENCO. MUERTOS Y DAÑOS INCALCULABLES

LA IGLESIA DE LIRQUÉN, situada no tan cerca de los cerros, 
convertida en una antorcha a causa del fuego. (Foto Cooperativa).

Una psicosis contenida, que se adivinaba en las miradas y en el nerviosismo, se apoderó de la población de la comuna de Penco ayer sábado, a partir de las 17 horas, cuando impotentes vieron que un muro de fuego venía arrasando los hermosos cerros que rodean al pueblo. Esa terrible visión cambió la placidez pencona del verano. Al caer la tarde, el cielo adoptó ese color marrón oscuro, casi apocalíptico, y el verde de los faldeos se volvió un infierno. La temperatura ambiente ascendió durante el crepúsculo. Los vórtices de fuego devoraban las primeras casas, aquellas más alejadas del centro. Después seguirían cayendo otras, abrazadas por esos torbellinos infernales. Las llamas saltaron por encima de la carretera que parecía un último cortafuego. Avanzaron sin que nada pudiera contenerlas. 
Cuando se hizo de noche el cielo se iluminó con una luz de sangre. Parecía que palpitaba con el crepitar de las copas de los pinos al estallar achicharradas. El humo no se veía contra el cielo, pero se sentía denso y caliente en las narices y en los ojos. 
Esta pesadilla no tiene parangón en la larga historia de Penco, plagada de azotes naturales, pero ninguno de esta magnitud. Ni el incendio que causó Lautaro en su ataque contra Penco, la capital del sur, en 1554, ni el violento siniestro que redujo a cenizas la escuela 31 de calle Freire en 1955.

La noche del 17 al 18 de enero de 2026 quedará en los registros como la peor en muchos años. Los sonidos electrizantes de las sirenas de bomberos, de los vehículos de emergencia, de las ambulancias, desplazándose a gran velocidad taladraban el ambiente nocturno. ¡Así quién pudo conciliar el sueño! El color del cielo causaba miedo, el fuego atacaba por todas partes.  El temor se tomó los corazones. Huir para salvar la vida se convirtió en la palabra imperativa más urgente y el pensamiento más demoledor:  resignarse a no poder rescatar nada material. Mientras, las llamas recorrían las estrechas calles de las poblaciones altas de Lirquén reduciendo a escombros decenas de vehículos estacionados, las casas, los enseres. Hubo personas que no alcanzaron a escapar por distintas razones... La torre de madera de la centenaria iglesia católica lirquenina fue alcanzada y consumida por el fuego, una de las imágenes más elocuentes de la tragedia.

El Hospital tuvo que ser evacuado en medio de escenas conmovedoras. A los pacientes críticos los trasladaron al hospital Las Higueras y los menos graves, destribuidos en otros recintos. La población de Vipla, lugar patrimonial lirquenino, inaugurada en 1952, resultó irrecuperablemente dañada.

Esta historia es más extensa. Ya conoceremos nuevos datos. Se sabrá también si hay responsabilidades de terceros. Por ahora sólo sabemos que el infierno bajó de los cerros y que castigó on fiereza a la gente más modesta. El siniestro se inició probablemente en algún punto cerca de Agua de la Gloria y se desplazó a una velocidad de 5 kms. por hora empujado por un fuerte viento puelche o sur este. Un dato meramente curioso, el fuego habría barrido con los bosques situados en terrenos donde se planea extraer tierras raras. Permaneceremos alerta.

LIRQUÉN bajo fuego (Foto Cooperativa).


   

viernes, enero 16, 2026

"ZORRO" VIDAL, EX JUGADOR DE PENCO, HIZO EL PRIMER GOL DE CHILE EN UN MUNDIAL

CARLOS ZORRO VIDAL

El presente es un dato histórico: El primer gol que convirtió la Selección Chilena en un Mundial de Fútbol lo anotó un jugador de Penco. Su nombre, Carlos Zorro Vidal. El detalle y el antecedente lo veremos más adelante en esta interesante nota del antiguo fútbol regional.

ESTA EXTRAORDINARIA FOTOGRAFÍA del Minerales de Lirquén data de 1942 cuando el equipo minero se coronó Campeón del torneo de Concepción. De pie a la derecha, el inolvidable defensor central de Minerales, Adolfo Grossman.

TEXTO DE ABEL SOTO MEDINA, aficionado a la Historia.

Años antes del famoso y recordado Campeonato Regional de Fútbol que se desarrolló desde 1949 a 1970, la competencia futbolística de la región se centraba en el Campeonato que organizaba la Asociación de Concepción. Para hacerlo más competitivo, sus dirigentes invitaban a los equipos de otras asociaciones. Por ejemplo, Penco estaba incluido al igual que el club Minerales que pertenecía a la Carbonífera de Lirquén. Y resultó que este equipo tuvo tan buen desempeño que se coronó Campeón en 1942. En su formación hubo varias figuras interesantes. Pero quien más destacó fue don Adolfo Grossman, un deportista de gran clase, muy admirado además por ser un verdadero Ironman (Hombre de Hierro) de entonces. Grossman practicaba varios deportes con la misma calidad demostrada en el fútbol. Fue él quien contribuyó a formar el equipo con Chamiza Espinoza (arquero), Ruiz, Arévalo, Gutiérrez y Ormeño, Sáez, Peña, Correa, Vivanco, Pantoja, Montero y Pérez.

Otro de los equipos del Penco que siempre participaba era el representativo de la Compañía Refinería de Azúcar (CRAV), que fue protagonista en estos campeonatos. Logró los títulos en 1939 y 1940 . En esos cuadros ya jugaban en el equipo refinero, quizás las dos figuras más relevantes en el fútbol pencón, ambos eran provenientes de Schwager, uno llegó consagrado y el otro desde aquí saltó a la fama. El primero era Vidal y el segundo, Varela.

Carlos Varela se vino al Coquimbo de Penco a instancia de don Carlos Zorro Vidal, dado que él también provenía de Schwager. Pero a diferencia del Zorro, para Varela fue el cuadro refinero la plataforma que lo dio a conocer futbolísticamente. Tanto así que se lo llevó el Audax Italiano de Santiago, equipo que en parte le debe los Campeonatos de 1946 y 1948. Carlos Varela fue seleccionado chileno y tuvo participación en los Sudamericanos de 1947 y 1949. En su debut contra el combinado de Perú, Chile ganó 2 x 1. Uno de los goles los anotó Varela. Y como todo jugador querendón con su terruño, en su retorno a Penco, se integró nuevamente al Coquimbo. Debemos decir que Carlos Varela fue un virtuoso con el balón, que en sus mejores momento, la revista Estadio (foto de arriba), le dio Portada con la camiseta de Audax italiano. En los comentarios de la publicación había expresiones como «la Gente viene a los partidos para ver jugar a Varela». Son pocos los que pueden conseguir esos elogios.

   COQUIMBO, UNA ÉPOCA EN EL FÚTBOL PENQUISTA Y REGIONAL

           

He aquí dos fotos de Coquimbo correspondientes a la época de oro del club de Penco. En la foto superior, el equipo que el 19 de noviembre de 1939 se consagró Campeón penquista al superar al Victoria de Chile por 8-1 en la antigua cancha de Collao, anterior al Campo Municipal de Deportes. En la fila de ARRIBA aparecen Alfonso Olave (presidente), Florentino Mendoza, Pedro Moraga, Luis Tani Mendoza, Efraín Maldonado (secretario), Héctor Toledo, Alfonso Navarro, Héctor Pardo y Víctor Salgado (director). En la línea de ABAJO: Humberto González (el recordado Peter Johnson, con maleta), Genaro Eriz, Eulogio Mora, Carlos Varela, Osvaldo Alarcón y Luis Burgos. En la foto inferior, se ve el equipo de 1943. En la fila de ARRIBA, Héctor Pardo, Rubén Valenzuela, Manuel Salgado, Benigno Varela, Abundio Valderrama, Alfonso Navarro, Julio Alarcón, Carlos Vidal, Francisco Gómez, José San Martín y Francisco Garay (entrenador). ABAJO: Guillermo Flores, Heriberto Villegas, Guillermo Maldonado, Juan Sánchez, Edgardo Gamonal, Eduardo Sandoval, Víctor Montecinos y Luis Burgos. Coquimbo fue campeón por última vez en ese torneo en 1940, ganando en la final el 1° de diciembre a Fernández Vial por 6-2. AMBAS FOTOGRAFÍAS CONSTITUYEN UN AUTÉNTICA JOYA GRÁFICA.  (Fotos de la colección de Nicolás Aguilera, editor del sitio web Los Regionales).

Por otra parte, a Carlos Zorro Vidal en sus comienzos, como un ícono de equipos de la zona y de Concepción, lo tentaron de Santiago y llegó a Colo Colo. Con la camiseta alba el Zorro formó equipo con otros virtuosos del balompié colocolino. Sus condiciones futbolísticas, propias de los grandes, lo llevaron a ser convocado al seleccionado nacional. Vidal defendió a la Roja en el Primer Campeonato Mundial, que se disputó en Uruguay en 1930. En el debut de Chile, no sólo marcó el primer Gol de Chile en un Mundial sino que anotó dos. Chile derrotó a México 3-0, con dos goles de Vidal y un autogol de Manuel Rosas. Ese logro cobra hoy mucho más valor, si pensamos lo mucho que le ha costado a Chile, hacer goles en esos torneos, a excepción del Mundial del 62 en nuestro país.

ESTATUA EN MADERA, homenaje al Zorro Vidal instalada en
la plaza frente al lugar donde estuvo su casa en calle Penco.
 

Cumplida la misión en Colo Colo, el Audax lo integró en sus filas. Bajo la tienda itálica el Zorro realizó una exitosa gira internacional que la denominaron Por las Tres Américas. Finalmente en el profesionalismo chileno vistió la casaquilla del Magallanes, para posteriormente retornar a la zona y radicarse en Penco, defendiendo de nuevo los colores del Coquimbo al que aún para entonces no se le había agregado el apellido Crav.

Don Carlos Vidal, adoptó Penco para vivir, y Penco lo adoptó como el ídolo que fue, a tal punto, que hoy luce orgulloso su estampa, en una estatua de madera, que fue finamente elaborada y está ubicada en la Plaza de Penco, frente a lo que fue su hogar por estos terruños. Quizás estos gestos vienen a reemplazar los reconocimientos que debieron realizarse en los momentos oportunos, pero nunca es tarde, dice el dicho, y por ello, más de un aplauso se merecen, primero el de la idea de la estatua, y después, al artista que la esculpió.

Nada de esta nota hubiese sido posible, sino hubiera tenido a mano, una vieja fotografía de un diario, dónde se registran dos equipos del Coquimbo viejo, que guardaba muy celosamente, el famoso jugador Roberto Chueco Pardo, quien a regañadientes, me la facilitó, para sacar fotocopias y exponerla en un encuentro de reconocimiento y convivencia, a jugadores del Coquimbo Crav, por los campeonatos obtenidos en la era del Regional de Concepción. Quizás la cautela de Pardo, era porque en una de las fotografía, en la alineación estaba su padre, el reconocido y admirado, Héctor Vaca Pardo, connotado jugador a nivel regional. Lo dicho es sólo una intuición, dado que Roberto jamás lo expresó. Ese simple gesto de aquel lejano encuentro, ha servido hoy para abrir la ventana melancólica del fútbol del ayer.

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PD: Más antecedentes sobre el fútbol regional, sus jugadores y especialmente sobre la estrella del balompié Carlos Varela aparecen en los siguientes posts, de este blog:

https://penco-chile.blogspot.com/search?q=carlos+varela

https://penco-chile.blogspot.com/search?q=EX+REFINEROS+EVOCARON


jueves, enero 15, 2026

PENCO, PUERTO NATAL DE UN POEMARIO



«Penco, puerto natal de la familia Henry Ríos», escribió el recordado profesor de Redacción Periodística de la U de Concepción, Edgardo Henry Ríos con un sabor a nostalgia en su único libro conocido Poemario Familiar, el que clasificaría dentro de un género novedoso dentro de la lírica, distinto de las publicaciones poéticas clásicas. En el inicio el profesor Henry observó su árbol genealógico y se dio cuenta de la curiosidad que su parentela, en su gran mayoría, escribía o había escrito poesías desde hacía muchos años. Por contrapartida, descubrió que ese material poético nada pretendía frente al Parnaso de los poetas consagrados. Los versos familiares escritos nada más que por gusto estético, no eran diálogos autor-lector como es natural en esa clase de obra literaria. Sino más bien, aquellas rimas escondidas o perdidas entre los cuadernos eran monólogos. O sea, cada autor sentía la libertad de releer en soledad sus propios versos incluso en voz alta de vez en cuando, dependiendo del estado de ánimo sin necesariamente compartirlos.
    Luego de revisar y analizar cada estrofa, Henry Ríos decidió que el material literario tenía valor testimonial por sus referencias a lugares, por su amorosa delicadeza y por contener una indudable proyección universal. De ese modo concibió que el material poético de su familia merecía ser publicado. Bajo ese tenor el maestro, ahora compilador, escribió poéticamente las líneas que hemos citado: «Penco, puerto natal...».
    Su poemario, un sueño suyo oculto, resultó en un libro de poesías de numerosos parientes, poetas aficionados, y a la vez en un álbum familiar abierto al público, porque incluyó fotografías de los autores y sus conexiones dentro del árbol familiar. Sin embargo, la modesta tirada de sólo cien volúmenes, lo convirtió en una publicación –por así decirlo– puertas adentro, curiosamente como el origen mismo de las poesías que contiene. Con tan pocos ejemplares en circulación, hoy el libro sólo está disponible para estudio en contadas bibliotecas.
    Por esa limitación hemos accedido sólo a algunas páginas de esta antología, gracias a la paciencia y perseverancia del profesor pencón radicado en Copiapó Juan Espinoza Pereira quien buscó, rebuscó y consultó. Se unió voluntariamente a esta auténtica pesquisa por aquí y por allá el historiador copiapino Vidal Naveas. Y resultó que el libro editado por el profesor Mario Edgardo Henry Ríos aparecía registrado en los índices de la Biblioteca de la Universidad de Atacama, academia en la que Henry impartió clases en sus últimos años. ¿Qué hizo que nuestro profesor se radicara en la capital minera de Atacama? ¿Por qué al final de su vida el maestro penquista y pencón se fue a Copiapó, tan lejos de su Penco de origen? La respuesta la podemos inferir por las circunstancias políticas del país en esos años que obligaron a muchos profesionales desplazados a buscar forzosamente nuevos horizontes...  
A este razonamiento, tanto Juan Espinoza como Vidal Naveas creen que Henry Ríos en Copiapó encontró personas que lo acogieron, del ámbito de la masonería, entre ellos Tussel Caballero, docente de la Universidad de Atacama. Éste vio en el maestro y en otras personalidades del área humanística, llegadas en la misma condición, un aporte para impulsar el concepto de universidad. La influencia de Tussel Caballero resultó fundamental ya que ejercía la extensión cultural universitaria. Un conexto como ése permite formarmos una idea del traslado al norte. Juan Espinoza añade además, «sin duda Copiapó cautivó a Henry Ríos por la belleza de los colores atacameños, desconocidos en la región del Biobío. Acá fue maestro de varios artistas: Danilo Bruna, Angela Cuevas, Xiomara Largo, Jorge Aramburu, por nombrar algunos que tuve el honor de conocer».
PARTE DE LA GENEALOGÍA: Arriba, Guillermo
Ernesto Henry Legrand y Deidamia Inostroza Valenzuela.
Al centro, Guillermo Enesto Henry Inostroza y Lucila
Ríos Medina (padres del compilador). Lucila escribió
también numerosos poemas. Abajo, Teresa Fasce Gazzolo.

Las raíces más remotas de los Henry se encuentran en el puerto francés de Le Havre, en la Normandía, Canal de La Mancha. De allí provino el abuelo paterno Guillermo Ernesto Henry Legrand, marinero mercante, quien ancló en Penco y donde se casó con doña Deidamia Inostroza Valenzuela dando origen al linaje de los Henry. Quien abrió la senda de escribir poesías fue el hijo del matrimonio, Guillermo Ernesto Henry Inostroza a comienzos del siglo XX. Por esos mismos días se integró al grupo familiar Teresa Fasce Gazzolo, oriunda de la ciudad de Recco, región de la Liguria, Italia, quien escribió numerosos poemas en su lengua materna. Teresa era hermana de Antonio Fasce Gazzolo, quien se casó con Lidia Henry Ríos, hermana del profesor. Tanto Henry y Fasce están tipificados en el Poemario como pertenecientes a la primera generación de poetas de la familia. Las estrofas con que se inició toda esta silenciosa saga pencona fueron escritas por Guillermo Ernesto en 1912. El profesor Edgardo Henry Ríos y sus tres hermanos Raúl, Lidia Teresa, y Peky clasifican en la segunda generación. Ellos son hijos de Ernesto Guillermo Henry Inostroza (el primer poeta), empleado de aduanas, y de Lucila Ríos Medina. El Poemario incluye además escritos de las generaciones tercera y cuarta que les sucedieron.

En materia de creatividad poética, Edgardo Henry, también escribió numerosas odas, una vertiente de su personalidad desconocida para nosotros, sus alumnos de Periodismo, hecho que resultó en un descubrimiento irreductiblemente tardíoEn los versos pertenecientes al maestro encontramos fineza, humor y una delicada dosis de picardía, aspectos tan propios de su persona. Y aún más sorprendente, Henry Ríos compuso líricas de cuecas (que él llamó cuecas amatorias), salpicadas de las características antes mencionadas: La Mechoncita, Chiguayantina, Gredita Chillaneja, Mantita Talquina. A nuestro juicio –sin duda por la cercanía–, la más divertida de sus cuecas por el sabor impetuoso de sus versos es Los Chicos de Periodismo:



(Permítanme una breve digresión. En el aula el profesor subrayaba el problema de los errores ortográficos en los textos de sus alumnos. Se paraba en medio del pasillo y sin levantar la voz porque él hablaba en nivel normal en cualquiera circunstancia, nos decía «en un periodista ése es un problema terrible». Lo que hacía único el comentario era la pronunciación del adjetivo, que él exageraba ex profeso. Alargaba la r y deliberadamente acentuaba en exceso la i. En cambio las e de la primera y última sílabas, apenas las hacía sonar. Pronunciaba la frase del siguiente modo: «en un periodista ése es un problema teRRRííííble»).

Vuelvo del personaje a su Poemario. Una de las poesías más sutiles por la inocente ternura que hemos encontrado en el libro la escribió en Penco la prima del profesor Adriana Henry del Valle, que ella tituló La Ola,  y es la siguiente:



Al mismo tiempo, Peky Henry Ríos, hermana del maestro Edgardo Henry, escribió en Lirquén unos versos geniales que llaman la atención por apuntar a la vulnerabilidad de la persona humana atada a una metáfora de hilos:


En 1991, año en que se publicó el libro, Tussel Caballero Iglesias, presidente de la Sociedad de Escritores de Atacama, escribió a modo de prefacio del Poemario. «Gracias, Familia Henry Fasce, por esta invitación a conocer vuestra intimidad poética, por desnudar los sentimientos a través de estos versos que constituyen la mejor forma de familia en todo el sentido de la palabra. Creemos que este poemario va a tener imitadores.»
ADRIANA VILLASEÑOR de Fasce es autora de seis
poemas en el libro. En la foto, con su esposo el doctor
Eduardo Fasce, gran cardiólogo penquista.

Por su parte, en el prólogo Edgardo Henry Ríos escribe: «...la Iglesia Católica, al querer difundir el poder de la oración, ha dicho que la familia que reza unida, permanece unida». Y el maestro continuaba diciendo en su texto que si a esa idea se le agregaba la creación poética habría que reconocer que la familia que rima unida permanece unida con lazos más firmes que el parentesco.

El maestro Edgardo Henry Ríos falleció en Copiapó en los años noventa, en una fecha que nos ha resultado difícil precisar. La causa de muerte se debió a una intoxicación gástrica no tratada adecuadamente.

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Una continuación del tema en el siguiente link:

https://penco-chile.blogspot.com/2025/12/la-huella-de-edgardo-henry-rios-en.html



sábado, enero 10, 2026

RECORDANDO A DIRIGENTES OLVIDADOS DEL DEPORTE REFINERO

 

Por Abel Soto Medina, aficionado de la Historia

El Centro Deportivo tuvo su origen en la empresa Crav de Penco, industria dedicada a la refinación de azúcar cruda, cuyo producto final era la azúcar de mesa. Para una mejor degustación se elaboraba en panes, o para la actualidad, una especie de caluga, dimensiones precisas para poner un terrón –sinónimo de pan de azúcar– y endulzar una taza de café, y dos para una de té… Antes de su creación, los trabajaddores y la empresa conversaron las ideas en tertulias acerca de cómo privilegiar la formación de un eje que apoyara a los deportes que se practicaban de una manera muy básica, pero entusiasta, en las distintas secciones de la industria.

Ejecutivos, empleados y trabajadores en general aunaron voluntades con ímpetu para crear un ente regulador de esas actividades extra programáticas. Frente a tales razones, plenamente justificadas, la empresa refinera dio luz verde para la creación del Centro Deportivo Refinería. Lo primero, se adoptó un escudo corporativo. Sobre fondo blanco lo cruza una banda azul donde resaltan las Letras CDR. Este escudo inicial se modificó con el paso del tiempo quedando sólo CD-CRAV.

Dicho lo anterior, es de nobleza resaltar y reconocer el empuje y la gestión de los que siempre están en la construcción de un proyecto interesante. Ellos son los hombres incisivos, esos que no bajan la guardia hasta ver materializado el sueño. Aludiendo a esa categoría de personas, el dramaturgo y poeta Bertolt Brecht escribió: «Hay hombres que luchan un día, y son buenos; hay otros que luchan años y son mejores; pero hay otros, que luchan toda la vida, esos son los Imprescindibles».



En nuestro caso corresponde mencionar a don René Martínez Soto, un empleado de Crav Penco, a quien le tocó caminar en las duras y las maduras. Trabajó con sacrificio y tesón, y por fin vio coronado su esfuerzo: el Centro Deportivo Refinería. El señor Martínez en 1968 ya se encontraba jubilado. Una crónica publicada en la Revista Pan de Azúcar, subraya que él nació para ser dirigente deportivo. Ocupó todos los cargos del club Coquimbo entonces sin apellido, pero con el molde listo para agregar ese apellido, CRAV. Ese texto de la revista es tan expresivo, que no requiere reemplazar palabras. Transcribo los merecidos elogios citados ahí: «… y luchó y luchó. Su club estaba en la cima pero él lo quería más arriba. Muchos años han transcurrido y después de esta labor por toda una vida, no son estas líneas el homenaje que se merece, pues es digno de algo más elocuente; pero, todos nosotros hemos sido egoístas, ingratos, mal agradecidos y no hemos sabido proporcionarle a Don René el agradecimiento y reconocimiento que se merece de los socios, del club y del Centro Deportivo Refinería».

«Fueron hombres como Martínez, entre otros, los que cimentaron los fundamentos de Coquimbo, base, pilar y viga maestra de lo que llegó a ser el Centro Deportivo Refinería». (Pan de Azúcar N°112, junio de 1968).

Sin duda alguna, estamos frente al famoso Pago de Chile. Con esta pequeña evocación, la memoria del señor Martínez Soto volverá a estar presente entre los ex refineros y para los que no fuimos, también. Qué lindo sería que juntos pudiéramos hoy aplaudir de pie las alegrías deportivas del ayer.

CARNET DE SOCIO

Este Centro Deportivo albergaba a 9 ramas deportivas, que se identificaban con su nombre respectivo. El CD era dirigido por un Consejo Superior. Cada uno con los tres dirigentes básicos y directores. Incluía las ramas de Fútbol (Coquimbo Crav), Básquetbol (Federico Carvallo), Atletismo (Heriberto Urzúa), Ciclismo (Raúl Gillet), Boxeo (Roberto Ovalle), Casa y Pesca (Los Halcones), Rayuela ( El Águila), y Básquetbol Femenino (María del Río). Sólo la Rama de Juegos Internos no tenía una denominación.

Despliego a continuación el cuadro con las directivas de las señaladas ramas deportivas en 1968:

Entre todos esos dirigentes se nombran a varios connotados del deporte refinero. Tenemos en el básquetbol los casos de Márquez, Cabrera, Esparza, Ascencio. En el fútbol H. Villegas, V. Aliaga, M. Zúñiga. En boxeo al Vice Campeón de Chile, César González y Cachano Burgos. En ciclismo y atletismo no podemos dejar de nombrar a Carlos Zambra y así muchos más que conformaron el engranaje del recordado deporte refinero.

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lunes, enero 05, 2026

LOS REGALOS DE LOS MAGOS


Uno de los relatos más hermosos del Nuevo Testamento es la Adoración de los Reyes Magos. Trata de la visita de estos tres personajes misteriosos, paganos, gentiles (no judíos) que llegan a Judá procedentes probablemente de Arabia para adorar al Niño Dios. El evagelio de Mateo 2: 1,12 dice que los guió una estrella en el Oriente. Venían a conocer al Rey de los judíos recién nacido. Más detalles de este relato los conocemos desde la infancia. Nuestro propósito aquí es referirnos a los regalos que los magos trajeron al niño Jesús. Mateo nos dice que llevaban oro, incienso y mirra. Veremos cuál es el simbolismo de los tres dones a la luz de lo que interpretan estudiosos de las Escrituras.
    El ORO representa que quien lo recibe es un rey. Los magos buscaban al recién nacido guiados por la estrella para adorarlo como tal. Otra lectura adicional (sobre la estrella) es que ellos iban en camino desde la oscuridad a la luz.
    El INCIENSO se ha usado desde la Antigüedad para fines de adoración a dioses. Consiste en una resina aromática obtenida de un árbol que crece en Etiopía y Arabia. Cuando se lo quema, el incienso emite un aroma que levanta el alma y la dispone para pensamientos superiores orientados a alguna divinidad. Con este regalo los magos reconocían al niño como Dios.
    La MIRRA también es una resina de otra especie arbórea. Se la usa en medicina, en la fabricación de perfumes y para embalsamar. La mirra tiene la virtud de cubrir hedores. En la Antigüedad se la aplicaba a los cadáveres con el fin de mantenerlos por algún tiempo más. El simbolismo de este tercer regalo es que el niño, como ser humano, tendría que pasar por la experiencia de la muerte.
    Por último la estrella significa guía y luz, no tiene sentido buscarle una explicación astronómica eso es salirse del foco del relato bíblico. 

viernes, enero 02, 2026

LAS PENURIAS DE «PENCO EL VIEJO»

 

El 31 de diciembre de 1764, el Maestre de Campo General del Real Ejército de S.M. Salvador Cabrito, notifica y conmina a una cincuentena de comerciantes de Penco, que deben cerrar sus tiendas en la antigua ciudad de La Concepción, arruinada por el terremoto y maremoto de Mayo de 1751; para que abran sus nuevas tiendas en la nueva ciudad ya edificada en el Valle de la Mocha. La medida deberá cumplirse en el máximo de 8 días a contar de la presente orden, por tanto al 8 de enero de 1765, ya deberán estar cerradas todas las tiendas que a la fecha 51 comerciantes mantenían aún abiertas en el llamado «Penco el Viejo».

El no cumplimiento sería castigado con una multa de 25 pesos (Aprox. $1.000.000.- en moneda actual).

Esta medida de fuerza que debió aplicar la Corona Española, se debe a que no obstante de estar levantada hace un par de años la nueva ciudad de La Concepción en donde la conocemos en la actualidad, se mantenía un bajo entusiasmo por habitarla, ya que la actividad productiva y comercial se concentraba en Penco, por ser ciudad y puerto a la vez.

El Cabildo de Concepción debió ir más allá entonces.

Prohibió la actividad portuaria en Penco, pasando a ser Talcahuano el puerto oficial de Concepción.

En un comienzo no se permitió reconstruir en Penco; ya que el propósito era dejar totalmente despoblado el lugar, para que toda la actividad se concentrara en la nueva ciudad recién trasladada.

La tozudez de las familias penconas, hicieron que el Cabildo de Concepción cediera a permitirles levantar humildes viviendas; pero a condición de pagar arriendos por los terrenos que ocuparían. Los pencones consideraron ese dictamen, una injusticia ya que ellos sólo estaban en los terrenos de sus propias familias, heredados de generación en generación.

En noviembre de 1822, 51 vecinos de Penco, en representación de toda la vecindad, hacen llegar sus reclamos directamente al Director Supremo Bernardo O'Higgins. A este documento se le conocerá como «La Proclama de Penco».

Sólo después del terremoto del 20 de febrero de 1835, ante la nueva destrucción de Penco, el Cabildo de Concepción deja de cobrar arriendos a los vecinos pencones, cuyas familias se han mantenido dando vida a la localidad durante 70 años después del traslado de La Concepción.

Un nuevo paso para que Penco retome su independencia y autonomía, será la declaración de Puerto Habilitado, en 1840. Condición que había perdido con ocasión del terremoto de 1751.

El 10 de junio de 1842, el Cabildo de Concepción resuelve devolver a sus dueños originales los terrenos en donde habitan en Penco, además de acordar otorgar a Penco la categoría de Villa.

Finalmente, el 29 de marzo de 1843, con la firma del presidente Manuel Bulnes Prieto, Penco es declarado «Villa».

Penco seguirá avanzando en su autonomía con la creación de su Municipalidad, el 22 de diciembre de 1891, para que 7 años más tarde, el 25 de abril de 1898, llegue a elevarse al título de Ciudad, mediante Decreto firmado por el presidente Federico Errázuriz Echaurren.

Jaime Robles Rivera.

Presidente de la Sociedad de Historia de Penco. Ex Director del Museo de la Historia de Penco.

jueves, enero 01, 2026

EL CLUB ARTURO ARIAS, ACTOR DEL FÚTBOL VERANIEGO

ASÍ  ERA  LA  TENIDA  OFICIAL  DEL  CLUB  ARTURO  ARIAS  DE  PENCO.

Una calle, una plaza y un busto en bronce distinguen a Arturo Arias en la ciudad de Gijón, en el principado de Asturias. Y los textos que hacen referencia dicen que fue una persona muy querida por la comunidad asturiana. Arturo Arias, un profesor, escritor y periodista español falleció en 1976. Cuando caminé por la calle que lleva su nombre se me vino a la memoria que nosotros en Penco también tuvimos un Arturo Arias, amigo del fútbol amateur y de muchos jóvenes pencones, o sea, una persona querida y recordada. Bajo su iniciativa y trabajo organizativo creó un club de fútbol local. Al momento de buscarle un nombre al nuevo club, sus primeros jugadores, en su honor, propusieron la mejor denominación: Arturo Arias y así quedó registrado. Entonces resulta que se trató de dos tocayos en puntos muy alejados del planeta que hicieron cosas constructivas para sus comunidades y éstas los valoraron.

A nuestro Arturo Arias no lo conocí. ¡Y vivíamos a cien metros de distancia! Además Penco de esos años no era tan grande. A eso hay que agregar que en el vecindario todos sabíamos quién era quién, por tanto no haberlo visto por lo menos una vez me ha resultado curioso con el paso del tiempo. La persona se me escurrió, pero el equipo de fútbol Arturo Arias no. Porque la gente hablaba de sus jugadores, de los partidos y de sus resultados. He hecho consultas a personas mayores –quedan muy pocas a quienes preguntarles– sobre ese señor Arias, quién fue, etc. Nadie sabe mucho, sólo que era un entusiasta del fútbol y que trabajaba en Fanaloza. Hay ex jugadores del club que tampoco recuerdan a don Arturo. En cambio, el ex gran arquero de fútbol pencón y ex DT del fútbol, Patricio Ramírez, me informa que Arturo Arias vivía en la población Pisagua, de emergencia, hecha toda en madera que existía en la calle Las Heras esquina de Yerbas Buenas y que la había construido la empresa locera para sus obreros. Como haya sido la cosa, este personaje desconocido para mí creó un equipo de fútbol, que canalizó las necesidades deportivas de muchos jóvenes del sector. Me informan también que el club tenía una rama de rayuela y que ganaba torneos con frecuencia.

Del equipo Arturo Arias pencón me llega un dato importante sobre la vestimenta, cómo se presentaba en la cancha. Aunque no siempre usaba la misma camiseta, la más conocida era aurinegra con listas verticales, pantalón negro, medias amarillas, parecido al Fernández Vial o Peñarol. A veces usaba otra amarilla completa, como la U de Concepción. Arturo Arias, equipo amateur, participaba en competencias veraniegas que se disputaban en la cancha de Gente de Mar. Organizaba estos torneos la Liga Particular de Penco. En ella tomaban parte entre otros clubes de la misma categoría: Saca Chispas, Cerro Porteño, Alcázar, Los Tigres, Estrella Azul, Iberia (de Playa Negra), Robles, Atlético, Juventud (de Cerro Verde), O'Higgins, Villarrica, Membrillar, El Capri (del restaurant de los hermanos Jara), Decorado (de Fanaloza), etc.

A los partidos de estos campeonatos de la Liga Particular acudía mucha gente. Los espectadores e hinchas se ubicaban en el terraplén de la línea del ferrocarril. Aplaudían, pifiaban, celebraban y también gritaban (sarta de improperios) durante los encuentros. «Buen fútbol la mayor de las veces, pero también hartas patadas”, me dice Memo Cartes, un ex jugador del club Villarrica de la Liga. Y en el contexto de ese fútbol estival diré una anécdota de uno de los clubes paricipantes. En determinados partidos difíciles, el Villarrica enfrentaba sus compromisos con refuerzos irregulares, galletas. Venían jugadores de Concepción a apoyar, por eso muchos hinchas y habitués del Villarrica que asistíana ver los partidos quedaban desconcertados, porque en la cancha no veían a los titulares como el Callapo o el Carpo (Policarpo) o el Hueñe, o el Piticoi sino a otros desconocidos que los habían reemplazado. La hinchada villarricense hacía mutis por el foro. Incluso, los fanáticos más gritones se quedaban calladitos porque en el campo de juego las galletas dentro del equipo ayudaban.

martes, diciembre 30, 2025

LA CONFESIÓN DE BRIGITTE SOBRE MARILYN

Las estrellas tienen encuentros fugaces, únicos, sin testigos, sin fotos ni video. Es un acercamiento que dura apenas unos segundos, que produce un fogonazo que se desvanece en la nada. En seguida, se separan y se alejan porque van al reencuentro de sus propio mundos…

Curioseando hallé el relato que hiciera la estrella francesa Brigitte Bardot el 2010 sobre su encuentro con Marilyn Monroe, el ícono sexy y mito del cine norteamericano. El hecho descrito por Brigitte se produjo en el contexto de una reunión de actores, actrices y productores del cine con la Reina Isabel de Inglaterra en el Leicester Square de Londres. El episodio ocurrió en 1956 cuando la Bardot tenía 22 años.

Dijo Brigitte: «Yo estaba muy nerviosa por ver a la Reina. Habíamos ensayado todos los detalles. No faldas cortas, no negro, color exclusivo de Isabel II para la ocasión. Y justo, momentos antes que llegara la Reina, me arranqué al baño para dar los últimos retoques a mi maquillaje. Y me di cuenta que allí, a mi derecha estaba Marilyn. Ambas nos estábamos echando base en la nariz. Nos miramos y nos dijimos hello. La vi muy de cerca, ella estaba deslumbrante como ninguna. Éramos las dos solas, ella y yo en ese reducido camarín del teatro, unos segundos antes de dirigirnos a saludar a la Reina. Fue la única vez que vi a Marilyn y lo recordaré siempre. La encontré maravillosa, una mujer explosiva. Creo que eventualmente nos caímos en gracia. Ella era frágil detrás de ese arrollador aspecto sexy. La vi dulce, bella y pura. Tuve una enorme admiración por Marilyn. Yo me sentí tan, tan inferior a esa mujer. Para mí, emularla era algo inalcansable».

Marilyn Monroe nació en 1926 y murió el 5 de agosto de 1962 a los 36 años. Hoy tendría 99. Brigitte Bardot nació el 28 de septiembre de 1934 y residió en Saint Tropez, en la Costa Azul (Francia) hasta el día de su muerte ocurrida el domingo 28 de diciembre de 2025. Tenía 91 años.

La URL de la fuente del contenido de este post por si la quieren ver es:

https://youtube/vMjIML6KjwQ

LA CIRCUNSTANCIA del encuentro citada en esta nota.


lunes, diciembre 22, 2025

¡SALUD POR NUESTROS VEINTE AÑOS!

 

Esta semana se cumplen veinte años de nuestro blog Penco-Chile. ¡Una vida! El tiempo se nos fue por entre los dedos. El 28 de diciembre de 2025 brindaremos por las dos décadas. Y pareciera que apenas ayer publicamos la primera nota. Por eso estamos celebrando. Al inicio no imaginé en comprometerme a continuar. Creí que abandonaría la idea cuando me diera la gana. Sin embargo, a un par de días del debut, me di cuenta que la gente nos leía y que el número iba en aumento. No sólo en Chile sino en todo el mundo. En esa realidad, ya no podíamos pisar el freno. Estábamos lanzados. Entonces asumí la obligación ética de no dejar de publicar historias de la querencia, mi recordado pueblo, y así será hasta el último día.

En este agradable quehacer, me di cuenta también de que el blog se escapó de mis manos y se convirtió en patrimonio de todos. Cada día nos piden más. Generar contenidos exige horas de trabajo. Unas veces las musas nos sonríen y la cosa va sobre ruedas. Pero en otras, ellas andan de compras. Ante tal encrucijada tuvimos que solicitar apoyo. A Dios gracias, surgieron decenas de colaboradores. Ellos contribuyeron con sus temas, su enfoque, su estilo y su orientación.

También en estos años, por un lado, lectores nos han azuzado a echarle leña al fuego para que la llama del blog no se apague. Por otro, gente desconocida, con la que jamás cruzaré una sonrisa, llega a esta página y nos lee en silencio. También sé de lectores lejanos que entusiasmados quieren venir a Penco para conocerlo, recorrerlo, cautivados por el encanto que emana del pueblo a través de nuestro blog. Como ven, en veinte años los estímulos para continuar son enormes. En este ámbito de cambio de folio y celebración, nos llegan comentarios de colaboradores que agradezco y comparto:

MANUEL SUÁREZ BRAUN: «Conozco a Nelson desde la infancia. Y lo aprecio mucho como amigo y comunicador. En el vigésimo aniversario de este blog que él dirige, mis felicitaciones por su tarea que lo ha mantenido unido a Penco. Ha hecho un trabajo estupendo relatando diversas situaciones y recordando en sus crónicas con cariño a tantos personajes de nuestro querido pueblo».

ABEL SOTO MEDINA: «En la Oratoria, en el Foro Romano, un emperador expresó con gran elocuencia un auténtico apotegma: Todos los caminos conducen a Roma. Guardando las proporciones y parafraseando puedo afirmar: todos los textos de este blog conducen a Penco. Ahí las vertientes, los riachuelos son como una fuente inagotable, donde los pencones beben gotas de recuerdos de infancia con sus sueños y vivencias. El blog es una ventana abierta a mil historias que los cercanos valoramos y quienes están lejos añoran. Por esta ventana miramos hoy eso que fuimos ayer. En lo personal, agradezco por permitir que mis precarios conocimientos traducidos en notas se hayan incorporado al cuerpo de este gran libro virtual llamado blog Penco Chile, que lleva la firma de Nelson».

JAIME ROBLES RIVERA (Presidente de la Sociedad de Historia de Penco): «La frase de un famoso tango gardeliano señala que veinte años no es nada; para el pasar de una vida puede resultar fugaz, para el día a día de cualquiera de nosotros. Cosa distinta es dedicarse por 20 años a investigar, entrevistar, pesquisar y difundir la historia de la tierra natal. Un gran mérito es el de mi amigo periodista y miembro de la Sociedad de Historia de Penco, Nelson Palma. Volver es el nombre del tango y a ello nos invita cotidianamente Nelson, a volver sobre nuestra propias huellas de penconas y pencones. Es más significativo y profundo es para aquellos coterráneos que vuelven en sus recuerdos a su tierra de cuna. Para mí en particular el blog ha significado un referente, un estímulo para completar o complementar la indagación, o apoyar alguna colaboración cuando Nelson me honra con alguna solicitud en aquel sentido. Larga vida penco-chile.blogspot.com; que Mnemósine, diosa de la Momoria y los recuerdos, le proteja e inspire. Congratulaciones».

Profesor JUAN ESPINOZA PEREIRA: «Este espacio virtual, enriquecedor por cierto, permite expresar aquellas ideas y valoraciones sobre la matria que nos cobijó y, que sólo la distancia y el tiempo, permiten mirar donde estuvimos. Agradecido de Nelson, por brindar la oportunidad de volver a la cuna a muchos (as). Un abrazo desde Atacama».


jueves, diciembre 18, 2025

UNA NOCHE MÁGICA


GRACE MOORE, la actriz y cantante, aparece aquí en
el afiche de la película. Arriba, la publicidad del filme
en el diario La Patria, en 1935.

Aquel lunes 4 de marzo de 1935 se estrenó en el Cine-Teatro Fanaloza, ubicado en la esquina de Infante con Cochrane, la película «Una noche de Amor», protagonizada por la estrella de Hollywood, Grace Moore. La prensa de Concepción informó que la proyección del filme comenzaría a las 21:30 horas. Una hora antes del inicio se juntó mucho público en la puerta del teatro para la compra entradas, público que no sólo era de Penco sino también de Concepción puesto que se trataba de un estreno en la región y la película venía acompañada de una excelente crítica. Es posible que aquella noche de marzo ya estuviera algo fría, así que los asistentes al cine debieron llevar ropa apropiada, en particular para la salida.
    La película, de una duración de 84 minutos, trataba de una historia muy entretenida. Una joven norteamericana (Grace) quería incursionar en el mundo de la ópera y para ello se propuso desarrollar habilidades de cantante. A su favor, ella tenía condiciones, era soprano. Así que lo primero que hizo fue tomar clases con un profesor de canto, Tulio Carminati. Cuando el entrenamiento vocal y actoral estaba en pleno desarrollo, surgió el amor...
    El argumento era lo suficientemente atractivo para concentrar una buena cantidad de público en las afueras del teatro para una sociedad que tenía muy pocas ofertas de entretención. Cerca de la puerta, niños con canastos vendían avellanas tostadas, en porciones de un pequeño cacho, unidad de medida para el consumo individual, Las avellanas fueron las antecesoras de las cabritas de maíz que se ofrecen hoy. En el interior, personalidades del ambiente cultural de Concepción, que asistieron al estreno, seguramente conversaban con miembros de la familia Díaz, propietaria de Fanaloza en el glamoroso foyer del teatro. Mujeres presentes se miraban coquetamente en los espejos laterales en plena conversación. Igualmente acomodadores aguardaban en la puerta que daba a la platea, dotada de gruesas cortinas bermellón con ribetes dorados, para guiar a los espectadores a sus acomodaciones. Era un noche mágica con gente importante de esa que aparecía en las portadas de los diarios o en las secciones de vida social y que estaba reunida en Penco. Afuera, algunos automóviles de ese público, permanecían estacionados por calle Cochrane. 
    El análisis detrás de esta escena previa a la película representaba el interés de la empresa privada, Fanaloza en este caso, por la difusión de la cultura y la convocatoria para grandes estrenos. Otro tanto hacía CRAV con su cine teatro de la Refinería.
DESTINOS trágicos, Grace, murió en un accidente
aéreo en 1947, tenía 49 años. Y el teatro de Fanaloza
resultó dañado sin retorno en el terremoto de 1939. 
    Cuando se acercaba la hora para el comienzo de la proyección, los asistentes se apresuraron a ocupar sus butacas. En el ambiente de la sala de oía la música previa a la película y las luces todavía estaban encendidas. Los integrantes de la familia Díaz se acomodaron en el palco exclusivo para ellos situado frontalmente al escenario. Comenzó la proyección en un telón cuadrado, cine en blanco y negro y sonido mono. Así debió ser entonces, aunque carecemos de pormenores. Sin  embargo, la conversación muchos años después con personas que conocieron el teatro y un poco de imaginación nos permitieron recrear el ambiente que se pudo registrar ahí aquella noche de estreno.